Actualmente el mundo está viviendo transformaciones en materia económica, educativa, social, política y cultural, aunado a los grandes avances de la ciencia, la tecnología, la información y el conocimiento. Es por eso que, todos estos cambios han impactado al sistema educativo estableciendo una nueva concepción filosófica en los docentes y en las instituciones. Además ésta realidad conlleva al surgimiento de nuevos requerimientos y practica de gestión para el docente, y responder de forma eficiente y efectiva a los cambios que experimentamos hoy en día en este sector. Ahora bien el papel del docente del siglo XXI, es responder a su propia historia, cultura y espacios geográficos que los rodean en las misiones éticas, políticas, económicas y jurídicas.
En otras palabras, la sociedad postmodernista requiere de docentes cada día con mayor presupuesto epistemológico, dispuesto a asumir la diversidad del conocimiento, liderazgo, ser más creativos e innovadores para facilitar el proceso de enseñanza y aprendizaje. Es decir, que el rol en este siglo tiene enormes implicaciones en el mundo moderno, tanto a nivel global, regional y local. Además, es necesario que el docente sea investigativo para que pueda plantear soluciones a los problemas que se presentan en el proceso de enseñanza - aprendizaje.
En este mismo orden de idea, en el sistema educativo venezolano se describen aspectos importantes de las distintas teorías administrativas en el ámbito organizacional. Desde este punto de vista se puede señalar que los cambios que se suscitan en los grupos organizacionales dependen en gran medida de los individuos que interactúan en las instituciones, de la aptitud, los valores, las expectativas y los objetivos personales que la definan. Asimismo, las instituciones para ser exitosas tendrán que enfrentar la ruptura de fronteras ideológicas, políticas y geográficas, la competitividad, las alianzas estratégicas entre seres humanos, países y gobiernos, la necesidad de mantener un equilibrio ecológico y la equidad y justicia como un postulado filosófico de vida, son los generadores de cambios, a través de la búsqueda de esquemas diferentes a los que actualmente rigen la interacción entre hombre-sociedad y su entorno.
Por otro lado, las teorías asociadas al docente tratan los procesos de adquisición del conocimiento han tenido durante este último siglo un enorme desarrollo, debido fundamentalmente a los avances de la psicología y las teoría instruccionales que han tratado de sistematizar los mecanismos asociados a los procesos mentales que hacen posible el aprendizaje. Además, su propósito es el de comprender e identificar estos procesos y a partir de ellos, tratar de descubrir métodos para que la educación sea más efectiva, es en este último aspecto en el que se basa el diseño instruccional quien identifica cuales son los métodos que tienen que ser utilizados en el diseño del proceso de instrucción y en qué situación van a ser utilizados esos métodos. Asimismo, las teorías intentan explicar el cómo aprendemos o cómo llegamos a adquirir el saber. Cabe resaltar que la educación se encuentra en una etapa anterior a la existencia de instituciones educativas en donde la educación se considera exclusivamente oral y con responsabilidad familiar y social quien la trasmite y la guarda. En esta situación el proceso de aprendizaje se lleva cabo en el contexto social y como parte de la integración del individuo en el grupo que se realiza a lo largo de la vida del individuo. De igual forma, la teoría clásica en educación se puede considerar a través del modelo liberal, basado en la republica de Platón, donde se plantea un proceso disciplinado y exigente, un currículo donde las materias se presentan en una secuencia lógica y coherente para lograr el aprendizaje. Desde este punto de vista, orientado a la psicología de la educación se distinguen dos enfoques: El enfoque conductista que concibe el aprendizaje en mayor o menor grado como un proceso ciego y mecánico de asociación de estímulos y respuestas provocado y determinado por las condiciones externas, ignorando la intervención mediadora de variables referentes a la estructura interna del que aprende. Y el enfoque cognitivista hace referencia a actividades intelectuales internas como la percepción, interpretación y pensamiento.
En este mismo orden de idea, es importante resaltar que el docente para que alcance mayor calidad en la educación debe desarrollarse profesionalmente, el cual le va a permitir dar soluciones efectivas a los problemas de su práctica pedagógica y esto lo va a lograr mediante la actividad investigativa. Y cuando estas actividades pasan a formar parte de la actividad profesional del docente, este desarrolla una actitud reflexiva, creativa que le permite el perfeccionamiento de la actividad docente – educativa en el aula.
Asimismo, en el campo de la educación la investigación científica tiene la finalidad de abordar problemas específicos con la intención de ofrecer aportes teóricos metodológicos dirigidos al perfeccionamiento de la práctica educativa y a generar conocimientos que enriquezcan la ciencia pedagógica. De igual forma, el docente aprende a utilizar la investigación como herramienta desde su formación en pregrado y luego perfecciona sus conocimientos en cursos de superación continua y académica (posgrado, diplomados, maestrías y doctorados).
En definitiva, en la actualidad el docente debe leer, reflexionar, investigar, compartir en equipos de trabajo y producir material curricular que le permita reestructurar tradiciones educativas y culturales, y así desarrollar prácticas educativas pedagógicas que le permitirán diseñar forma de aprendizaje y lograr así que los estudiantes obtengan un aprendizaje significativo y a su vez lograr que los estudiantes asuman responsablemente su papel de ciudadano críticamente participativo y responsable.
Actualmente, el universo docente está enfrentando diversos cambios en el enfoque del proceso enseñanza aprendizaje , utilizando diferentes estrategias metológicas que permitan la adquisición del aprendizaje significativo en el escolar de manera holística y que el docente como mediador de aprendizaje se adapte a estos nuevos cambios que permitirá la formación del nuevo (a) republicano (a) que a futuro buscará posibles soluciones a problemas que presente su contexto utilizando como HERRAMIENTA su participacion protagónica como ciudadano (a) que forma parte de una sociedad que está en constante cambio.
ResponderEliminarSon muchos los cambios a los que hoy se enfrenta el docente en la práctica pedagógica, es por ello que debemos actualizarnos en la metódología y enfocarnos en formar personas solidarias, conscientes, crìticas, humanistas, participativas para una mejor calidad de vida, ya que la educación es el pilar fundamental.
ResponderEliminarEn ésta época de cambios educativos impulsan al docente a la reflexión del Hacer-Ser de ¿cómo? ¿para qué? y ¿cuándo?, el Saber-Ser.Es así que el educador de nuestros tiempos se ubica en una perspectiva global, bajo el contexto histórico social y que se oriente hacia un proyecto nacional; que se capacite académicamente y gerencialmente para mejorar la calidad de la educación y para ser más eficientes y productivos.
ResponderEliminarEs necesario que el docente sea investigador, porque el debe concebir su práctica en consonancia con la transformación progresiva de la realidad y su determinación en el mejoramiento de las relaciones humanas. Además, la investigación y la comprensión, entendidas como actividades reflexivas, favorecen sin lugar a duda el desarrollo de procesos de aprendizaje que respeten el criterio propio que posee cada sujeto que se forma al enfrentarse al mundo y a los contenidos conceptuales.
ResponderEliminarActualmente el maestro tiene que estar en preparacion constante por los cambios curruculares del sistema educativo venezolano y asi estimular a los educandos a la enseñanza y aprendizaje que obtiene a diarios fortaleciendolos a la investigacion social y participativa
ResponderEliminarHoy en día es necesario, que el docente fomente la lectura crítica de la información circulante en el entorno social, político, económico y cultural; que se atreva a cuestionar el papel del currículo y lo redimensione como fundamento que permita la reconstrucción crítica de la cultura, lo que exigirá una visión más amplia y compleja de los procesos, que conciba la clase como espacio de encuentros para compartir inquietudes y propuestas.
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